El bocadillo de calamares sigue siendo uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía popular madrileña, presente en bares de toda la región.
Numerosos locales del centro y de municipios como Leganés mantienen viva esta tradición culinaria, muy asociada al ocio de fin de semana.
Varias rutas gastronómicas locales incluyen este plato como parada obligada para descubrir la cultura popular de la zona.