La Gran Vía madrileña mantiene su papel como epicentro de los grandes musicales, con una cartelera que atrae a espectadores de toda España.
Varias producciones han superado ya las mil representaciones, consolidando a Madrid como una de las capitales europeas de referencia en artes escénicas.
El sector cultural destaca el impacto económico de esta actividad en el comercio y la hostelería de la zona.